
PARTE DOS
Bajante del río Paraná en Rosario.
Barcos varados en sus caletas, varios kilómetros de playa, bancos de arena que afloran a la superficie y algunos paisajes más desolados son el producto de la prolongada bajante del río Paraná frente al puerto de Rosario llegando a medir una altura de 1,29 hace muy pocos días atrás.
A fines de remitirse a datos anteriores es importante informar que esta altura no es la medida más baja de la historia pero sí la más importante en los últimos años y sobre todo está adquiriendo suma importancia por la larga duración de este fenómeno climático. En estos días se podrán apreciar pequeñas variaciones pero luego es muy pro-
bable que vuelva a su escaso cauce anterior y en el caso que comenzarán las lluvias en el sur de Brasil demorarán bastante en reflejarse en Rosario.
De hecho hubo varias medidas de río bajo antes que la actual inclusive por debajo del cero en los años 1916 y 1917, 1924 y 1925, 1934, 1938, 1945, 1949, 1951,1963 y durante las temporadas consecutivas de 1968, 69, 70 y 71. Como medidas records de bajante se pueden citar a la de 1944 con menos 1,62 metros o la de 1969 con menos 1,27 metros. Luego vinieron algunas más cercanas cronológicamente hablando.
En lo que respecta a un pronóstico cierto y serio, el río sólo recuperará su nivel si comienzan las lluvias en la región del Matto Groso en Brasil y no en el Amazonas como varios sostienen equivocadamente. Como fuere cuando estas lluvias tan esperadas empiecen a producirse, demorará aproximadamente un mes para que las aguas rosarinas noten un repunte importante.
Con medidas hidrométricas como las actuales la navegación deportiva se está viendo afectada en la gran mayoría de los clubes y guarderías náuticas de la costa rosarina. Sólo muy pocas y privilegiadas guarderías continúan funcionando correctamente a pesar de la bajante pero en casi todos los clubes los barcos (sobre todo los veleros) se ven imposibilitados de salir de sus amarras por más que se draguen las bocas de las caletas al río. Como contrapartida, aquellos afortunados que pueden botar sus embarcaciones tienen a su disposición un panorama espectacular con un río Paraná con extensas playas y relativamente poco tránsito deportivo.
Asimismo la navegación comercial se ve complicada debido al calado y angostamiento del canal comercial y algunos buques solamente pueden completar una parte de su carga a efectos de no vararse en su trayecto hasta la desembocadura al Río de la Plata.
Como ya se anunciado en reiteradas oportunidades se advierte a la población que navega (sobre todo en embarcaciones veloces) lo haga con máxima precaución a fines de evitar accidentes debido a varaduras y también tener cuidado a quienes se internen a nadar en el río porque el veril profundo se encuentra muy cercano a las costas.
Ante cualquier accidente náutico propio o ajeno comunicarse inmediatamente con el número 106 que es el de Emergencias Náuticas de la Prefectura Naval Argentina.