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Setenta y dos años de pasión por los barcos

NUEVO ESTABLECIMIENTO DEL COLEGIO DE TECNICOS CONSTRUCTORES NAVALES EN SAN FERNANDO “PRESBÍTERO DR. MANUEL DE SAN GINES”

Texto y Fotos: Gustavo Revel 
Agradecimiento Profesor (TCN) Eduardo Lordi  

El pasado 10 de octubre, autoridades provinciales y nacionales de Educación, junto a docentes, directivos y los estudiantes de la carrera, dieron por inaugurado el nuevo edificio educativo para la especialidad de Técnicos Constructores Navales. En una muy sencilla ceremonia, se amalgamaron 72 años de historia y formación de miles de alumnos que fueron los protagonistas privilegiados de construir la historia de la náutica toda en la Argentina. Alli estuvimos. 

Los Técnicos Constructores Navales están muy felices. La vieja ENET Nº 1, hoy E.E.S.T. Nº 2 Presbítero Manuel de San Gines, situada en Libertador y Ayacucho, pleno corazón sanfernandino, se ha rejuvenecido. 

Luego de arduas gestiones de autoridades y docentes de la especialidad,  se ha construido un nuevo edificio en el predio de la calle 9 de Julio y Río Luján, el anexo Astillero de dicha institución. Este permitirá al fin que la especialidad pura, desde 4º a 7º año se desarrolle puntualmente allí, separándose del viejo establecimiento de Avenida Libertador. La carrera de Técnicos Navales ha generado, a través de la historia, profesionales de  jerarquía internacional. Es una especialidad que en sus inicios y hasta los años 90, era reconocida en muchas capitales náuticas del mundo por el nivel de excelencia de estos alumnos que, por aquellos años, eran por demás indispensables en la mejor época productiva argentina de buques y embarcaciones para todo servicio.

En 1947, por ley de presupuesto, se creó la Escuela Técnica de Oficios (orientación industrial, naval fluvial) destinada a la formación de operarios especializados para astilleros e industria local. El 12 de noviembre de 1947 toma posesión del cargo el primer Director Faustino Cóceres, ocupando la Secretaría el señor Servetto. Ellos, junto a un puñado de profesores y destacados vecinos pudieron planificar los pasos a seguir, en el viejo edificio que hoy sigue funcionando. La escuela inició su ciclo lectivo en 1948, con sesenta y tres alumnos, en dos divisiones. El cuerpo docente lo integraban seis profesores y cinco maestros de taller, además de las autoridades. Había cinco aulas y los talleres en un total de 300 m2. Por las gestiones realizadas por el señor Odelindo Servetto, el Municipio de San Fernando cedió a la escuela el terreno de 9 de Julio y Río Lujan para la construcción de un astillero anexo (donde hoy se levanta el nuevo establecimiento). Corría el año 1949, se modificaron los planes de estudio y eso derivó en el cambio de nombre: Escuela Industrial de la Nación (Ciclo Medio) de San Fernando. Se habilitaron dos divisiones de segundo año y se fijaron las especialidades a enseñar: Carpintería de Rivera, Dibujantes Navales, Mecánicos Ajustadores y Mecánicos Electromotoristas. Por esos años se constituye la Asociación Cooperadora, presidida hasta 1966 por Luciano Hauret. Se funda la Biblioteca del colegio, denominada Domingo Faustino Sarmiento. Por el año 1952 (con un taller adicional de Herrería), los alumnos sumaban 214 en siete divisiones. Comenzó entonces un nuevo plan de estudio dividido en dos ciclos, uno básico y otro superior: en el primer ciclo se enseñaba cultura general y en el segundo se intensifican las cuestiones técnicas. Este nuevo plan comprende Construcciones Navales, Mecánica y Automotores. En 1953, y debido a la gran concurrencia de alumnos, se dispuso la construcción de cuatro aulas, cuya finalización fue allá por 1956. En 1958 se dotó de locales para Laboratorio, Secretaría y Oficinas Técnicas. Se habilitó el subsuelo del viejo edificio, destinado en parte al jefe de Enseñanza Práctica.  

En 1960, se creó el Consejo Nacional de Educación Técnica  (CONET), y todas las escuelas pasaron depender de este Consejo. Nuestra escuela pasó a ser Escuela Nacional de Educación Técnica  (I), Ciclo Superior San Fernando. Ese mismo año se dicta un curso nocturno de Construcciones de Obras para perfeccionamiento obrero, que se dictó hasta 1967. El CONET unificó en 1965 todos los planes de estudio y se aplicaron nuevos programas: Ciclo Básico en esos años equivalía tanto para carreras técnicas como para escuelas de comercio, de manera que los alumnos pudieran cambiar o proseguir su vocación siguiendo sus estudios en otros establecimientos. En 1966 se concreta la adquisición de la escuela a manos del CONET. En el año 1969 se construye en el astillero el anexo vestuario para los alumnos y dos talleres (Herrería y Carpintería). Por el año 1971, se llega a los setecientos alumnos distribuidos en 23 divisiones. Había sesenta y dos profesores y treinta y dos maestros de enseñanza práctica. El 4 de junio de 1968, San Fernando celebraba el bicentenario del nacimiento de su fundador. El Municipio solicita al CONET se le designe el nombre de “Presbítero Manuel de San Gines”. 

Año 1972. La demanda y la mejora el Plan de Estudios de la carrera de Técnicos Constructores Navales permite que se modifiquen las incumbencias, aumentando el numeral cúbico de proyecto.

Desde el año 1972 a la fecha, el país siguió con su conflictiva historia pero siempre generando profesionales de primer nivel, importantes re-

ferentes técnicos de la náutica argentina. Pasada la Guerra de Malvinas en 1982 y la posterior crisis económica, los años noventa no fueron mejores para la especialidad. La incorporación de la enseñanza polimodal bajó el nivel académico general y por la falta de alumnos, se cierra la especialidad en 2001. Fue tal vez el hecho más triste recordado por todos, sea  por su causa y por la forma en que se realizó. En 2006, debido a la exigencia del mercado sobre la necesidad de contar con mano de obra joven y especializada, se vuelve a recuperar la carrera hasta la fecha. Es absolutamente loable destacar que la persistencia infinita de profesores de naval y directivos de la escuela, hizo posible que hoy la carrera vuelva ser tangible. A la fecha, unos 90 alumnos promedio cursan en la nueva escuela, frente al río. Finalizado sus estudios y con el título en mano, podrán ejercer y optar por seguir carreras de nivel terciaro: ingeniería naval (U.T.N., U.B.A., I.T.B.A) o Arquitectura Naval (U.N.Q.U.I.). Profesores, auxiliares, preceptores de la nueva escuela están trabajando en forma intensa por lograr que este nuevo edificio educativo sea el puntal de las nuevas generaciones de Técnicos Constructores Navales.

Nota de Redacción: Todo lo que flota en el río, en un noventa por ciento, es de producción nacional. Argentina tuvo una importante flota naval, mercante de mar y de río (ELMA y Flota Fluvial), y casi todos sus buques fueron diseñados, construidos, mantenidos, reparados y desguasados por profesionales de este país. Lo expuesto no deja de asombrar sobre la importancia de los técnicos navales en el mercado, ya que tenemos infinitas y vastas superficies de río y mar y se necesitan buques, para todas las especialidades: pesca, petróleo, turismo, defensa, seguridad, deportivos, etc. El staff de profesionales que, en forma ordenada se lanzan al mercado, se renueva e incrementa año tras año. Muchos colegas han tenido éxito laboral y son profesionales renombrados. Si desde aquí podemos enviar un mensaje a los adolescentes que están buscando su vocación, no duden de investigar sobre esta carrera, pues posee salida laboral y un abanico de posibilidades de inserción en cada nicho del mercado naval: diseño, construcción, reparación, electricidad, especialización en distintos tipos de barcos, electrónica, calderería, trazadores, cortadores, soldadores, plastiqueros, mecánica naval liviana y pesada, personal embarcado, analista, proyectista, calculista, dibujante naval, y mucho más. Celebra el acontecimiento toda la comunidad bonaerense, en especial la naval. Y celebro también haber podido ser parte de esta historia, habiendo egresado como Técnico Constructor Naval allá por el lejano 1982, un año que nadie olvidará jamás. 

barcos@barcosmagazine.com

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