EDICIÓN IMPRESA – EN BUSCA DEL CARIBE ENTRERRIANO (Parte 2)

Luego de descansar y comer una rica comidita con los amigos y muchos buenos momentos, continuamos con nuestro derrotero.
Otras islas con buen reparo y buena profundidad del lado argentino, son las islas Volantín, Rica y Colon Grande en el km 148.8
A partir de ahora, tenemos infinidad de playas exclusivas para nosotros, más grandes, más chicas, ¡pero todas bellas!
Aquí solo describimos algunos de los lugares que solemos visitar, pero con solo ver el croquis del rio, es infinita la cantidad de islas y arroyos con buena agua y reparo.
En esta oportunidad pensábamos arribar a la Isla Dragón y armar campamento ahí por dos días. La isla en su punta sur, tiene un arenal en altura con sombra natural y un sendero que nos lleva a la playa sobre el Uruguay mismo. El campamento y los barcos quedarían entre la isla Dragon y la Cambacua, con una profundidad entre 2 y 3 metros y protegidos de los vientos del primero, segundo y cuarto cuadrante. Allí es posible embicar el barco, por el corte a pique de la costa.
Atrás habríamos dejado la isla Vilardebó y la Isla Dolores con su enorme arenal en la punta norte en el km167.
El aguaje de los catalanes, que se encuentra entre la Isla Dolores y la Cambacua, también es un hermoso fondeadero, pero debemos estar atentos a los vientos del primer y cuarto cuadrante. Este aguaje conecta los dos canales el principal y el secundario.
Después de dos hermosos días, es hora de entrar a puerto. Algunos para repostar combustible y otros, agua y provisiones.
Debemos tener en cuenta que, los clubes náuticos de Concepción del Uruguay están excedidos en su capacidad debido a la gran demanda de embarcaciones deportivas que hay. Pero igualmente tanto el Yacht Club Entrerriano, ubicado sobre el arroyo El Molino, como el Club Náutico Parque Sur ubicado sobre el Riacho Itapé, siempre nos hacen un lugarcito.
En esta travesía, solamente podemos repostar combustible en Concepción del Uruguay y en Colón con bidones. Previo contacto con alguna estación de servicio, puede acercarse un camión cisterna para facilitar la carga.
La Ciudad de Concepción del Uruguay y su faro con la imagen de la Stella Maris, se encuentran en el km 186.5. A partir de aquí el canal secundario desaparece.
Podremos hacer noche tanto en la punta norte de la isla Cambacua, (entre la Cambacua y la Isla del Puerto) o bien cruzarnos al lado uruguayo, al Arroyo Negro. En este caso también aconsejamos pedir permiso a la prefectura uruguaya para poder hacer noche allí. Desde ambos lugares, las vistas son preciosas; cuando cae el sol y se encienden las luces de la isla del puerto, la proa del barco es el lugar indicado para contemplar semejante paisaje, donde te aseguro que a pesar del cansancio no vas a querer irte a dormir. El Arroyo Negro tiene un banco de arenas blancas en altura con un pinar enorme y hermoso que te invita a caminarlo, su corte es abrupto por lo que se puede embicar. Es uno de los lugares más concurridos por los barcos y lanchas de la zona, y uno de nuestros preferidos.
Si la opción fue fondear en la Cambacua por la noche, con los auxiliares desembarcamos en uno de los restaurantes de la isla del puerto para compartir una cena de camaradería. Y así alternar días de ciudad con días de borneo y paz absoluta.
Van transcurriendo los días y vamos sumando millas, momentos, encuentros y la sensación que nada de los que estamos viviendo termine.
Después de dos días, seguimos remontando y franqueamos en el km 207 Ciudad de Paysandú (ROU), la Isla Caridad (ARG), en el km 213 el Puente Internacional General Artigas, en el km 216 la Isla de Hornos, aconsejamos entrar por la punta sur, debido a que en la punta norte hay algunas piedras, ya en el km 220 nos encontramos con la bella Ciudad de Colón.
En esta zona, la complejidad está en buscar reparo para hacer noche. El Club Náutico Colón, no tiene infraestructura para otorgar amarras de cortesía. En varias oportunidades y con autorización de las autoridades del club, hemos fondeado con buen pronóstico frente al mismo y desembarcado a la ciudad con los botes auxiliares. En caso de tener que entrar al club náutico, recomendamos sí o sí solicitar las amarras con anticipación y esperar las indicaciones necesarias para el amarre, no tirar fondeo y sin máquina debido a la poca profundidad que hay en el lugar y al fondo sucio que tiene.
Los últimos años, optamos por entrar entre la Isla Queguay Grande y la Isla San Francisco, para disfrutar de los arenales del lado uruguayo. Allí, entre la Queguay y la Isla San Miguel los barcos están protegidos, asegurándonos así un buen descanso. Armamos campamento y durante el día, con los auxiliares podemos recorrer la zona y visitar distintos arenales, entre ellos el Varillal, un arenal de enormes dimensiones distante a solo 3 km del lugar de fondeo.
En otras oportunidades, debido a la cantidad de barcos que participaban en la travesía entre 18 y 20, decidimos concluirla en la Ciudad de Colón, debido a que la altura del río estaba demasiado baja (0.60 m en Colón) y podría complicarnos alguna varadura si seguíamos remontando.
El boyado del río Uruguay finaliza en la ciudad de Colón. A partir de allí, el canal se angosta y hay algunas piedras, por eso requiere especial atención su navegación.
En esta travesía, dado que éramos solo 5 barcos y con la altura del río en 1.10 m en Colón, decidimos remontarlo hasta el km 261 donde se encuentra el maravilloso Parque Nacional el Palmar.
En el km 228 franqueamos la Ciudad de Liebig. Este pueblo pintoresco, hoy municipio, tiene arquitectura tipo inglesa y tiene la peculiaridad de haber surgido a partir del asentamiento de una industria frigorífica allá por el 1900.
Es posible fondearse frente al club de pescadores y desembarcar con los auxiliares a recorrer la hermosa y cálida ciudad. Por la noche, deberemos asegurarnos un buen pronóstico o buscar refugio.
En el km 235 a solo 15 km de la Ciudad de Colón, se encuentra el banco Caraballo. Es un arenal de arenas blancas, tiene un corte abrupto que permite embicar el barco y tiene una extensión de casi 3 km. El banco es un área natural protegida por la Provincia de Entre Ríos.
Es importante destacar la importancia de respetar la cartelería existente que delimita el lugar ya que es refugio de aves como los rayadores donde reproducen y crían a sus pichones. También podemos encontrar el chorlito de collar, el gaviotín, la garza mora y blanca entre otros. Es aconsejable visitarlo temprano ya que hay muy poca sombra natural. Solo tiene vegetación en su punta norte y en su punta sur, en caso que se levante viento no hay reparo ninguno. Ahora solo queda disfrutar del silencio y el sonido de sus aves.
Un punto crítico entre el Banco Caraballo y el Palmar, es la isla Pepe Ají, ya que por babor tenemos infinidad de bancos y a estribor piedras del lado uruguayo.
A partir de allí navegaremos el rio por el centro hasta el km 261 donde se encuentra el Arroyo Malo (ROU) buen fondeadero protegido de los vientos.
Hemos disfrutado de cada noche, con cielos cubiertos por infinitas estrellas y observado unos cuantos satélites.
El Palmar nos regaló un río planchado e iluminado con la primera luna llena del año. Así que, sin dudarlo, decidimos hacer noche allí, frente a la playa del parque sobre el mismo rio Uruguay. Por la tarde, con los auxiliares, ¡desembarcamos en la playa del parque y brindamos por todos nosotros y la amistad!
Después de varios días de navegación, estábamos ahí, cumpliendo el objetivo, con la emoción a flor de piel, inmersos en la magia del lugar. Para muchos conociendo nuevos lugares y para todos viviendo experiencias inolvidables. NAVEGANDO CON AMIGOS había cumplido otra travesía, siempre fomentando la navegación deportiva, la camaradería, forjando lazos de amistad, disfrutando, compartiendo el rio con amigos y celebrando la vida.
Esperamos que la información volcada aquí les sea de gran ayuda y los anime a planificar sus próximas vacaciones en el caribe entrerriano. La idea no es contarte lo bien que lo pasamos, sino lo que podes hacer con tu barco.
Por: Héctor Duche y Diana Mariño